sábado, 8 de enero de 2011

Naturaleza dominicana, creciente atractivo para el turismo

Por Elsy Fors Garzon
Republica Dominicana.- El ecoturismo, según han comprendido las autoridades del sector en República Dominicana, no solo atrae más visitantes cada día, sino que genera empleos y beneficios en las comunidades donde se desarrolla.
Dominicana tiene 120 áreas protegidas que son visitadas por casi 800 mil personas cada año, y esto es porque el turismo de aventura y ecológico atrae cada vez a más entusiastas.
En estas áreas existen 28 monumentos naturales en conservación, de una belleza escénica exuberante y con una superficie de 634.94 kilómetros cuadrados.
La superficie total de áreas protegidas, sin embargo, abarca unos 12 mil 890 kilómetros cuadrados y el área marina se extiende unos 45 mil 550 kilómetros cuadrados.
Un monumento es un área que tiene una o más características naturales específicas de valor excepcional, por su rareza implícita o por su importancia cultural.
El libro "Areas protegidas de la República Dominicana, naturaleza en estado puro", escrito por José Manuel Mateo Féliz y Adolfo López Belando, editado con apoyo del Grupo Vicini y el Instituto Panamericano de Geografía e Historia, resulta una guía detallada de estos tesoros naturales.
Uno de estos monumentos, Cabo Francés, ubicado en la provincia María Trinidad Sánchez, es un promontorio que sobresale en la costa norte-central del país desde donde se visualiza una extensión de cinco kilómetros de costas, arrecifes y playas de gran belleza.
En los meses de enero a marzo se pueden avistar desde allí ballenas jorobadas que pasan en su ruta migratoria.
En el Salto El Limón de Samaná, el referente también es el agua, pero esta vez dulce, proveniente de una cascada con una caída de 40 metros, donde el visitante puede hallar una importante población de la flora endémica que sirve de refugio a especies de aves nativas de la isla.
Solo en esta área protegida del noreste dominicano se han creado mil 600 empleos directos o indirectos. Recibió en 2009 unos 40 mil visitantes.
Arroyo Chico es la fuente de agua que nutre el Salto y es emblema del monumento.
Otra de estas riquezas, esta vez marcada con la huella del hombre, es la Cueva de las Maravillas, en la provincia suroriental de San Pedro de Macorís, porque guarda muestras de arte rupestre.
Esta es considerada una de las más relevantes del Caribe insular con alrededor de 300 pinturas prehispánicas.
En la provincia de Peravia en la costa sur, al oeste de Santo Domingo, se encuentran humedales, una zona de dunas y un bosque seco que crece detrás de una playa de grandes proporciones.
La provincia La Romana es sede de uno de los polos turísticos más visitados, con una isla, Catalina, frente a sus costas en el sureste dominicano, donde anidan varias especies de tortugas marinas.
Bolívar Troncoso, presidente de la sección nacional del Instituto Panamericano de Geografía e Historia, destacó refiriéndose al libro Naturaleza en Estado Puro, que viene a llenar un vacío informativo sobre el tema, que es fundamental para el desarrollo del país.
Fuente: Prensa-Latina                                                                                

                  

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